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El consumo frecuente de carnes rojas está vinculado con altos niveles de una sustancia asociada con cardiopatías

El consumo frecuente de carnes rojas está vinculado con altos niveles de una sustancia asociada con cardiopatías

Unos investigadores han identificado otra razón para limitar el consumo de carnes rojas: unos niveles altos de una sustancia generada en el intestino llamada TMAO (trimetilamina N-óxido), que a su vez está relacionada con las enfermedades del corazón. Los científicos hallaron que las personas que consumen una dieta rica en carne roja triplican los niveles de TMAO de aquellas que comen una dieta rica en carnes blancas o proteínas basadas principalmente en vegetales. Sin embargo, dejar de consumir carnes rojas acaba por disminuir los niveles de TMAO.

El citado TMAO es un subproducto alimentario que es formado por las bacterias del intestino durante la digestión, y que se deriva en parte de nutrientes que son abundantes en las carnes rojas. Si bien se sabe desde hace tiempo que los niveles altos de grasas saturadas en las carnes rojas contribuyen a la aparición de cardiopatías, existen cada vez más estudios que han identificado la TMAO como otro culpable. Hasta ahora se sabía poco sobre cómo los patrones alimentarios típicos influyen en su producción o eliminación.

Lo hallado sugiere que medir y gestionar los niveles de TMAO, algo que los médicos pueden hacer con una simple prueba sanguínea, podría ser una nueva y prometedora estrategia para individualizar dietas y ayudar a prevenir las cardiopatías. El estudio se ha publicado en la revista European Heart Journal.

Una vez más, existen indicaciones de la conveniencia de que las personas de todas las edades sigan un plan dietético que limite las carnes rojas y que por tanto sea más sano para el corazón, indica Charlotte Pratt, del NHLBI. Comer una mayor variedad de alimentos, incluyendo más verduras, frutas, granos integrales, productos lácteos bajos en grasas y fuentes de proteínas de origen vegetal, etc., resolvería el problema.

El estudio comprobó cómo el cambio de dieta modificaba drásticamente los niveles de TMAO, y con ello se disminuía la probabilidad de sufrir cardiopatías relacionadas con esta sustancia.

Casi un cuarto de las personas de edades intermedias, al menos en Estados Unidos, poseen de forma natural niveles elevados de TMAO en sus cuerpos. El consumo crónico de carnes rojas ha empeorado esta situación. Sin embargo, el perfil de TMAO de cada persona parece ser diferente, así que se hace necesario hacer un seguimiento de este marcador, lo cual sería un paso importante hacia una medicina personalizada para luchar contra las cardiopatías.

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