.- A más de un año desde su último partido en las Grandes Ligas, un Miguel Sanó más esbelto de lo acostumbrado, muestra los pasos que lo han llevado a reflexionar y madurar en el contexto personal y en su camino en el béisbol.

“Cuando duré este tiempo fuera de béisbol, lo duré más para adquirir más experiencia, más madurez, porque sentí que mi carrera se podía perder si volvía y entraba así al juego”, expresó Sanó al hablar para El Nuevo Diario en el Estadio Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís.