El Consejo Municipal de Nueva York, integrado en su mayoría por mujeres, aprobó hoy un paquete integral de proyectos sobre la equidad menstrual, que incluye una nueva definición y una ampliación del suministro de este tipo de productos en las instituciones públicas, como escuelas, cortes y prisiones.

Los cinco proyectos de ley responden a la «estigmatización» de los productos menstruales, la carga desproporcionada de acceso a éstos que enfrentan las mujeres y las personas que menstrúan y viven por debajo del umbral de la pobreza, y la «incapacidad» de las agencias municipales para proveer los suministros adecuados, según un comunicado del Consejo.