Miembros de investigaciones DICRIM, conjuntamente con la policía preventiva de la Dirección Regional Sur Central de la provincia Peravia llevaron a cabo una operación conjunta en el sector Los Robles de Santa Rosa, específicamente en el «Hotel», en respuesta a informaciones fidedignas que indicaban la presencia de Marco Manolo Soto, alias Maico. Este individuo estaba siendo activamente buscado bajo la orden de arresto No. 01424-2023, acusado de ser el responsable del homicidio de Manuel Agustín Santana Soto, conocido como Jipi, el pasado 8 de septiembre de 2023.
Al llegar al lugar, los agentes se pusieron en contacto con el propietario del hotel, quien voluntariamente permitió el acceso a las instalaciones. Al tocar la puerta de la habitación señalada, se escuchó una detonación de un disparo, seguido de la aparición de sangre por debajo de la puerta. Con el consentimiento del propietario, se procedió a abrir la puerta con el objetivo de brindar primeros auxilios.
En el interior, se encontró a Frank Félix Soto Castillo, de 52 años, residente en el sector Los Pecadores, municipio de Bani, quien fue trasladado de inmediato al Hospital Público Nuestra Señora de Regla, donde lamentablemente falleció. El informe médico indicó que la causa de la muerte fue una herida de arma de fuego de contacto en la región temporal derecha, que resultó en fractura craneal, desorganización de masa encefálica y hemorragia externa craneal.
Según el acta de levantamiento de cadáver No. 64871, emitida por el Dr. Walter López Pimentel, médico legista actuante, se determinó que Soto se infligió la herida de manera suicida con un revólver marca Smith & Wesson, calibre 38, serie No. ID55550, que portaba con una licencia No. 228750 en regla del Ministerio de Interior y Policía.
Durante la revisión de la habitación, el Mag. Rafael Melo Soto, procurador fiscal actuante, encontró un documento de Convocatoria a Audiencia Preliminar No. 257-2023-EPRE-00617, programada para el 22 de noviembre de 2023, relacionada con conflictos que el occiso tenía con su ex pareja, quien aparentemente no se presentó.
La escena fue procesada por la policía científica, que recolectó evidencias como un proyectil mutilado, el revólver con cinco cápsulas y un casquillo, un teléfono celular marca iPhone 11, lentes de color negro (receptados), una cartera marrón con documentos personales y la llave de una jeepeta Honda CRV, estacionada en el parqueo del hotel y propiedad del occiso. La jeepeta fue enviada bajo custodia a la dotación policial local.
El cadáver de Frank Félix Soto Castillo fue remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) de Azua por el fiscal actuante.